La mayoría de los detalles están inspirados en el Carrera RS 2.7 de 1973, como las llantas retro de cinco brazos.
Las dos lineas atraviesan todo el coche, incluso el cuenta revoluciones de la instrumentación.
Está plagado de detalles evocadores: el techo de doble burbuja inspirado en el del Carrera GT, pintura gris del 356, salpicadero marrón como los 928 o 924 y bordes de los faros negros, como el 911 RSR.
Utiliza de serie unos frenos carbono-cerámicos,el tacto y potencia de estos frenos es inmejorable. Monta un nuevo paquete aerodinámico que pasará a formar parte del equipamiento opcional en el resto de los modelos. Bajo el capó trasero encontramos el mismo propulsor de 3.8 litros del Carrera S, pero equipado con un kit que incrementa la potencia desde los 385 CV hasta los 408, y mejora la curva de par. Estas mecánicas son opcionales en el Carrera S, así que no es un propulsor exclusivo. El precio de esta belleza es de unos 222.000 euros.
Lo malo de este espectacular Porsche es que solo se van a fabricar 250 unidades y ya están todos vendidos.